Internet de las cosas, 'IoT' por sus siglas en inglés, es una realidad. La difusión de las conexiones de alta velocidad de las operadoras de telefonía están propiciando la rápida difusión en nuestras casas de multitud de aparatos conectados. La cifra inicial de 20.000 millones de dispositivos conectados para 2020 se ha quedado corta, las nuevas previsiones hablan de 50.000 millones de dispositivos conectados para esa fecha. Sus efectos ya se están comenzando a sentir muy cerca de nosotros. El cambio es cada vez más rápido y su asimilación por nosotros, los usuarios, prácticamente inmediata.

Un router de alta velocidad es la puerta de entrada. La televisión conectada, conocida como 'Smart tv', su caballo de Troya, una vez que estamos dentro de la misma red wifi de una forma sorprendentemente sencilla, permite conectar todos los dispositivos a ella. Los contenidos de todos los dispositivos de la casa (Smartphone, Tablet, pc) se ven en este 'espejo' de forma intuitiva y sin limitación de calidad o velocidad. Lo siguiente que conectamos son electrodomésticos habituales en cualquier casa, nuestra caldera que, una vez conectada, desde el Smartphone, encendemos, apagamos o programamos su uso. Por seguridad, la alarma de nuestra vivienda nos permite ver en todo momento qué ocurre en nuestra ausencia, incluso permite abrir a invitados. Si vamos a la cocina,  la lavadora o el lavavajillas se programan desde nuestro teléfono, sin necesidad de estar presentes en casa, y para comer, la nevera nos avisará primero de los alimentos próximos a caducar, luego cuándo debemos reponer la leche u otros productos perecederos y, por qué no, finalmente puede hacer el pedido que nos será entregado por los servicios online que en nuestro horno o encimera elaboramos sin que se pasen de cocinado. En la terraza y habitaciones, las persianas motorizadas, los toldos inteligentes y el aire acondicionado se anticipan a nuestras necesidades. Por último - por limitar esta lista que en pocos años puede ser interminable- no nos olvidemos de los asistentes personales basados en Inteligencia artificial AI que serán nuestros compañeros.

La inteligencia artificial AI está en nuestras casas, entró sin darnos cuenta en nuestros teléfonos cada vez más inteligentes, ahora se mueve por nuestro suelos con aspiradores robotizados, pero próximamente será su territorio de la mano de los asistentes personales e incluso robots de compañía.

No nos engañemos han venido para quedarse.

La finalidad de esta página Principiosdeconomia.org de Ramón Burgaleta Fraile es únicamente divulgativa, sin propósito mercantil y/o comercial alguno. Si por cualquier motivo existieran problemas con algún contenido, ruego lo comuniquen en Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.y será inmediatamente revisado (y corregido)  

GRACIAS por su interés.

2015